Ser enfermera no fue mi primera opción
o como dirán muchos, que nací con la pasión, todo lo contrario. Todo inicio en
el bachiller donde conocí a mi amiga Dahiana, por ella entre a esto. Un día nos
inscribimos en el politécnico en el área de enfermería ¡obvio! Aun sin tender
la gran responsabilidad que conlleva esto, pase todos los exámenes, cubrí todos
los protocoles que se requería para iniciar el politécnico. Ya adentro
estudie mucho, pase mi primer año con honores, todo iba bien, hasta que empecé
el segundo año, ya no era solo estudiar dentro del aula, ahora había que ir a
los hospitales a poner en práctica lo aprendido.
Cuando inicie mis prácticas, evitaba
pasar por emergencia, tenía pánico a ver sangre, que ¡irónico!, no les mencione
que me mareo al ver sangre, jejeje. Bueno finalice mis prácticas, todo bien
supongo, pero aún faltaba la pasantía.
En un uno de esos días, pasaba por
emergencia, llego un paciente con disparos en ambas piernas, entre al cubículo
y vi doctores, enfermeras, todos en conjunto, sentí la necesidad de ayudar, le
tome doble vía, recuerdo perfectamente esa emoción, mis manos temblaba, mi corazón
se aceleró, aun no sé cómo logre hacerlo, ahí supe que esto era lo mío, hacer
lo imposible para salvar una vida, como se hace una armonía, un conjunto de
personas trabajando unidas para salvar la vida de un desconocido.
Me enamore de mi profesión.
Gracias!!!